Asociación Fuensanta y Coraje: ¡dos grandes hallazgos!

¡Cómo pasa el tiempo! Está a punto de cumplirse un año de nuestra primera feria de verdad como Fizz Ideas y ya empezamos a tomar distancia y a poder valorar cómo está evolucionando este proyecto que iniciamos con tanta ilusión.

Como dice Bei de tigriteando, “los días son tan largos; los años son tan cortos”… Esta frase vale para casi todas las cosas importantes de la vida…

Cuando Jorge y yo nos metimos en esto tuvimos tiempo para decidir qué queríamos hacer y cómo queríamos hacerlo. Fueron miles de horas de charlas, de ideas, de propuestas, etc. antes de entrar en la vorágine del día a día…

Hoy nos damos cuenta de que hemos dado pasos de gigante, de que hemos hecho muchas cosas, de que hemos mejorado mucho, pero que aún queda mucho por hacer.

Un año después nuestro proyecto vital estaba en marcha y no había cambiado ni un ápice la intención que nos movía a llevarlo a cabo, pero la gran aceptación que ha tenido el proyecto y sus materiales requerían una reorganización

Después de pasar nuestra primera navidad fuimos conscientes de que con cuatro manos… cuatro piernas y solo dos cabezas era imposible llegar a todo. Y volvimos a sentarnos a charlar, a pensar, a proponer…

Buscamos ayuda (“Hay que saber delegar”- otra gran frase) y decidimos apostar por el desarrollo local y la inclusión de personas con diversidad funcional en nuestro proyecto.

Así fue como conocimos a la gente de la Asociación Coraje (Malagón), nuestros vecinos, al lado de casa, que cuentan con un centro ocupacional que se puede definir como: “abierto, flexible y profesionalizado, cuya misión es mejorar la calidad de vida de las personas adultas con discapacidad, e indirectamente de sus familias, a través de la prestación de apoyos a la persona, que le posibiliten la realización de un trabajo valorado socialmente y contribuyan a su desarrollo personal”.

Nos recibieron con los brazos abiertos y nos ofrecieron todos los medios que tenían a su disposición. Ha sido un proceso de aprendizaje mutuo. Empezamos a trabajar con actividades sencillas y mecánicas como el encerado de las piezas ya terminadas.

Con esta parte del trabajo ya solucionada, llegó a nuestros oídos la existencia de un centro ocupacional con taller de carpintería ubicado en Ciudad Real. ¡Y allá nos fuimos! Así fue como conocimos a la Asociación Fuensanta, donde cuentan con 12 talleres y 175 usuarios en su centro ocupacional, dando un servicio que favorece el bienestar integral de cada usuario o usuaria y la mejora de su calidad de vida.

Nos enseñaron todos sus talleres y nos presentaron a todas sus gentes.

El taller de carpintería era el lugar ideal para empezar a trabajar en equipo. Fue así como nos convertimos en uno más. Durante meses hemos trabajado codo con codo con los chicos para aprender el proceso de lijado que necesitaban cada uno de las piezas. Es así como a día de hoy el taller nos ayuda con todas esas piezas que no conseguiríamos acabar.  Y ahora hasta competimos a ver quién las deja más suaves,  jeje.

Hemos formalizado esta relación con un convenio de colaboración en el que acordamos todas esas pequeños detalles que hacen que funcionen las cosas del día a día: labores a realizar, retribución económica, estimación del trabajo…

Gracias a la ayuda de los chicos de Fuensanta y de Coraje se han abierto un montón de nuevas ventanas: estamos trabajando con tiendas, centros educativos, podemos participar en talleres, hemos vuelto a diseñar nuevo material…

¡Parece que esto va viento en popa! 😉 Os seguiremos contando más capítulos…

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